Hello!
Con motivo de la entrada anterior, hoy llega otra de esas reflexiones de cuando te llega el viejazo y empiezas a preocuparte por más tonteras de lo habitual.
Hoy, para mí el gran tema es: El ejercicio. Y no puedo decir nada más que, lo odio.
Pero como todo viene desde una infancia donde te ocurrió algún trauma al respecto, quería hablar el tema de hacer ejercicio en la "adultez" vs en el colegio (que es de donde viene mi trauma), porque obviamente hay un millón de diferencias y razones por las cuales hacen que el ejercicio sea agradable o no dependiendo de la ocasión.
Creo que desde que empecé en primero básico hacer como esos juegos recreativos en educación física que odié hacer algún tipo de ejercicio, pero aparte de ser mala para correr (aunque no tanto para atrapar cosas) y saltar y todo eso que les gusta a los niños, venía algo que a mí me desagrada desde esos tiernos 6 años, ser comparada con el resto. Y eso es lo que creó mi odio irracional a las clases de educación física, siempre teníamos que hacerlo como la niña/o más atlético de la clase, que siempre le salía todo a la primera y perfecto, pero mis profesores nunca pensaban que habían personas como yo que nos costaba y que en realidad no nos motivaba ver a alguien más hacerlo, sino que necesitábamos nuestro espacio y tiempo para hacerlo a "nuestra" manera. Sin embargo, tenía que pasar la vergüenza de la semana haciendo mi ejercicio con nota frente a otros 40 niños y niñas, siendo juzgada, o al menos así me sentía yo.
Desde que recuerdo lo único que quería eximirme y nunca pude ya que mi mamá insistía en que era una nota y tenía que hacerlo, aunque ya más grande, como en tercero y cuarto medio, simplemente me iba de las clases porque a esas alturas ya todo se había vuelto más insoportable desde el hecho que te juzgaban por las zapatillas que usabas, hasta como se te veía el buzo (una ridiculez porque todas usábamos el mismo), y yo realmente ya había soportado muchos años de eso para seguir.
Lo que sí veía esta gran diferencia que había, cuando nos separaron para hacer las clases entre hombres a un lado y mujeres a otro (más que nada por espacio, éramos más mujeres que hombres) veía como los hombres entre ellos se daban ánimos, que a los que más le costaba, no se les juzgaba sino que se les animaba porque todos creían que podían hacerlo mejor, en cambio entre nosotras ni nos mirábamos, ni nos decíamos nada.
En la pseudo-adultez que llevo, gracias a todo lo anterior mencionado me alejé lo más posible del deporte y de las comparaciones de cualidades deportivas porque sabía que las mías eran nulas, y las pocas que tenía no iba a seguir desarrollándolas. Aunque ahora que me cambié de carrera y necesito un buen estado físico (o al menos decente como para subir un cerro sin morir en el intento) comencé de nuevo con la idea de siquiera salir a correr una vez a la semana, aunque del pensamiento al hecho, no ha pasado mucho.
Pero aquí fue donde quería poner el debate ¿Es distinto realmente? ¿Nadie me va a juzgar? Porque siento que cada vez está más de "moda" salir a correr, ir al gimnasio, usar ropa de marca carísima para hacer deporte. Y yo, insisto, no estoy ni ahí con nada de eso, no pienso gastar 40 mil pesos en una polera de marca si puedo usar alguna de mi papá, anchita para que me entre el aire mientras corro *jaja*.
Ahora, igual me gustaría pensar que lo hago por mí y para mí, y no para aquellos que me fueran a ver haciendo ejercicio, pero es inevitable pensar en el que dirán dando lo mismo si te conocen o no, uno igual se siente juzgada, igual que en el liceo, que terrible.
¿O soy solo yo la loca que lo piensa?







































