Hello!
Y muy bienvenidos/as a esta nueva sección del blog llamada: Reflexiones domingueras, que de preferencia espero poder subir por lo menos dos domingos al mes *jaja*.
¿Por qué decidí crearla? Bueno (siento que les debo una explicación jaja) hay varias razones, y es más que nada porque quiero una sola cosa con mi blog y es que sea uno que haga el cambio y no ser uno más, me refiero a que quiero que mi contenido sea variado y generar debate, conversación y todo eso que me encanta de las redes sociales (cuando se le da buen uso obviamente *jaja*) así también para sacarme tanta idea de la cabeza y no pensar que soy la única loca que lo piensa.
El tema de hoy es: Vida saludable ¿Moda o una buena elección?
Y me siento como una persona calificada para hablar de esto porque he estado en los dos lados de la vereda, es decir yo era (y soy a veces) este tipo de persona:

Pero últimamente he notado un cambio en mi ser y en la preocupación por mi salud, pero aún no logro descifrar si fue porque sucumbí antes las muchas fotos en Instagram sobre todo de gente o haciendo ejercicio, o comiendo súpermegaultra saludable batidos, ensaldas, hamburguesas, etc. O si realmente llegué a esa edad donde te llega el viejazo y empiezas a preocuparte por todo, que si comes esto te hará mal para el estómago, que en realidad ese alimento no te gustaba mucho, o la gran interrogante en mi vida por lo menos: Si el consumo de carne (ya sea rojas o blancas) es REALMENTE necesario, o sea si hay gente viviendo sin comer carnes ¿por qué yo no puedo?
Entonces empecé como a psicoanalizarme, y llegué a la conclusión de que sí, llegue a esto de querer tener una vida sana y/o saludable por culpa de las fotos, de las bloggers/instagramers (no se si se dice así jaja)/youtubers que hacen que parezca que comerte una hamburguesa con mucha mayo y unas papitas fritas es el peor pecado del mundo porque nunca te verás tan lindas y saludables (no quiero decir flaca, porque el peso es tema aparte) como ellas.
Pero ahí fue donde también noté que no quiero ser como ellas, quiero poder comer papitas fritas de vez en cuando, sólo que también, culpó a mi cercanía con los 20 años por esto, me estaba preocupando por mi salud, me estaba preocupando porque veía que lo que comía en realidad no me aportaba nada saludable a mi cuerpo, y eso era lo que me importaba a mí, quería llegar a una adultez y/o vejez buena, no andarme quejando por los miles de exámenes y pastillas que me tenía que tomar y hacer por culpa de no haberme preocupado en el momento.
En mi caso, esa conclusión me calmó un poco, porque no quería sentirme como una chica moda en este tema, así que empecé por pequeños cambios. No podía dejar lo que había estado consumiendo por tantos años así como si nada, si al final mi cuerpo me lo iba a pedir igual, tenía que ir de a poco, y al momento de ir quitando cosas que no me servían agregándole su versión saludable. Empecé con las bebidas, y no les quiero mentir fue difícil *jaja* aún tomo bebida pero muy de vez en cuando y ya no me gusta tanto como antes :)
Actualmente estoy agregando cereales a mi dieta, como la quinoa, chía y avena! Además de estar en proceso de probar las leches vegetales (pero versión casera porque pucha que son caras).
Además de la gran cantidad de inspiración que hay en el internet para ser saludable, espero pronto subir una entrada sobre Instagrams que me ayudaron a tomar esta decisión, y que son bastantes bacanes con respecto al tema :D!
Muchas gracias por leer!
¿Que opinan ustedes?
Fernanda.

















































