Personal: Intercambio a NZ.

23:46:00

Hola!

Buenas noches, como han estado queridos lectores (entre ellos mi pololo, hola!) , mi vida sigue paralizada en el aspecto de estudios, sigue la toma y todo eso que ya realmente me tiene un poco aburrida y me ha hecho cuestionarme las decisiones que tome para este año. Hay un par de problemas de salud en mi familia, pero vamos con todo el power no más :)

Hoy decidí que quería hablar de una de las experiencias que más me marco en la vida, hasta ahora. Y de la cual mencioné un poco en alguna entrada personal de las que he escrito. 
Hace ya dos años que fue el mejor viaje de la vida, y de verdad aún no puedo creer que hayan pasado dos años.

(Quisiera mencionar igual que, fue una beca y que si no hubiera sido por esa hermosa casualidad quizás nunca hubiese pasado.)

Todo comenzó con que de mi liceo me postularon al programa "Pingüinos sin fronteras", un programa que llevaba de Intercambio a Nueva Zelanda a 100 alumnos de todo el país y de todas las regiones por un semestre. Se supone que por región solo podían ir 6 personas, de tooooda la región, verán que mi fe sobre quedar estaba basada en casi nada porque aunque mi región es chica igual la probabilidad era escasa. Teníamos que hacer dos pruebas, una psicológica que era larguísima y una de inglés, llama Toelf Junior. Pasó como un mes hasta los resultados, un mes eterno, y publicaron la lista. Creo que mentiría si digo que no lloré, estaba dentro de las 6, iba a viajar lejos de casa por primera vez en la vida, increíble.
Empezó la parte más aburrida y estresante del proceso de Intercambio, después de las felicitaciones y las opiniones de la gente, buenas y malas porque en este mundo hay de todo, no digo que me tenían envidia o que sé yo, porque yo sé que a pesar de todo fue mi esfuerzo lo que me llevó hasta allá. Así que, empezó el papeleo, para la visa, sacar el pasaporte, los miles de papeles que tenían que firmar mis papás, que teníamos que ir a la notaria, que mandar fotos, una carta para mis host parents, un montón de cosas que realmente me abrumaron. Además de todo, súmenle el miedo y las constantes preguntas de la gente de que si realmente no me daba miedo. (OBVIO QUE ME DABA MIEDO, TENÍA SOLO 16 AÑOS! Y NUNCA ME HABÍA SUBIDO EN UN AVIÓN!)

Lo que más me gusta de recordar todo este tiempo, fue que siento que llego en el momento adecuado... Como que cuando te dicen que una puerta se cierra y otra se abre, esta fue como la demostración exacta de ese dicho. 


Bueno, la cosa es que llego el día de viajar, de irse a las afueras de Chile mija, de sobrevivir por mi cuenta, de aprender, de disfrutar, de extrañar, de apreciar. Me fui un 9 de Agosto del 2013, como a las 3 am, y llegamos allá un 11 de Agosto como no sé a que hora porque PERDIMOS UN DÍA DE NUESTRAS VIDAS! Y bueno teníamos sueño, hambre y no nos habíamos bañado, así cualquiera se pierde. De esa parte del viaje, de los aeropuertos y todo haré una entrada específica porque pucha que se necesita hablar de lo que pasa en los aeropuertos. Después de muchos viajes y largas esperas por fin llegamos a nuestras ciudades, de los 100 50 o más creo estarían en Auckland, 20 en Wellington (yo estaba incluida en este grupo c: ) y otros 20 creo en Christchurch.                                                
   Recuerdo que fue una noche lluviosa cuando llegamos, que mis padres de allá se sorprendieron porque llevaba dos maletas gigantes, y que se sorprendieron por mi inglés. (En todo caso yo también, considerando que estaba muerta de sueño) y a mí lo que más me llamo la atención fue que manejaban por el otro lado, que me dieron pan tostado con huevo, y que me dormí altiro.  Los primeros días fueron bastante difíciles, porque cuesta acostumbrarse a sólo escuchar inglés, y responder en español (creo que fue lo más chistoso que me pasó hasta casi el final) y bueno la escuela igual era diferente, la casa, la rutina todo. Pero iba con tan buena disposición que todo me parecía bonito.


Viví en una ciudad llamada Upper Hutt, pequeña, verde, y tranquila :) Fui a la Upper Hutt College, cerca de mi casa. Bastante cerca de hecho, como a 10 minutos caminando. Mis papás de NZ se llaman Averil y Lance, y tuve dos hermanas que también eran de intercambio, llamadas Thuy de Alemania y Risa de Japón. De verdad de mi familia de intercambio no tengo nada de qué quejarme, los quiero como a mi verdadera familia porque fueron un apoyo que no esperaba tener tan lejos de mi verdadera casa. Mantengo el contacto con mis hermanas <3, y con mis papás de allá hace rato que no hablo pero igual mantuvimos el contacto hasta mucho después de que me fui :) 
Como todo esto fue debido a una beca, no tenía tanto dinero, así que lo poco que pude pasear o comprar lo disfruté. Al final por lo menos en mi opinión no se trata del dinero que tengas o de las cosas que te compres, con una buena cámara y un buen par de amigos, se pasa de maravilla. Me encantaba viajar 45 minutos en tren para ir a la ciudad a pasear, a ver a mis amigos chilenos (de los que subí una foto el otro día en mi Instagram), a turistear como se debía, me encanta todo de Wellington, es conocida por ser una ciudad muy ventosa y eso lo viví en persona muchas veces que iba, de hecho una vez salí con un par de amigos y nos pilló una tormenta eléctrica bastante brígida que hasta cortó la luz. Llegué empapada a la casa pero feliz, porque aquí por lo menos eso no pasaba y tenía un recuerdo más... Y un resfrío más. Creo que igual sin mis amigos no hubiese sido lo que fue, y se los debo a ellos igual todas las locuras y tonteras que recuerdo

Si comparamos con Chile y con mi casa aquí en Copiapó, todo era un 110% diferente, empezando por el lugar, pero igual la casa y su forma de ser comparada con la mía era diferente. Por ejemplo, el internet, algo tan vital en nuestra vida allá es malísimo y muy caro así que no tenía wifi y sólo me permitían usar el computador de escritorio una hora todos los días. Tenía cierto horario de llegada, siempre tenía que estar para la cena y si iba a salir tenía que avisar antes, por mensaje o por lo que fuera. Yo estaba acostumbrada a todo lo contrario, mis horarios eran salir súper tarde casi todos los días, debido a ensayos y preu, y tenía acceso a internet 24/7. Igual eso me ayudo a llevar un mejor estilo de vida, más tranquila y de hecho como que leí un montón de libros porque en algo tenía que ocupar mi tiempo, aunque también me llevó a comer más jajaj aburrimiento=comida. Y pucha que era rica la comida allá xD

El colegio es igual en todos lados, pero allá tenían horarios más ligeros, y se enfocaban harto igual en las actividades extracurriculares, como en mi liceo. Hay que decir igual que los estudiantes de intercambio no hacen mucho porque las notas no cuentan  aquí en Chile así que era 90% flojear en clases lo admito pero no me da vergüenza c: jaja tenía un uniforme muy horrible a mi parecer jajaj pero es cosa de gustos. 
Hice varios amigos de otros países, porque igual es difícil llegar a mitad de año y no cachar nada, además me cuesta bastante sociabilizar y más en otro idioma, pero tengo una buena amiga alemana con la que más hablo y mantengo más el contacto <3 y una amiga japonesa también que está aprendiendo español así que la he estado ayudando :3

Amé, adoré y sigo queriendo cada parte de esa ciudad. Me hizo crecer, aprender a administrar mi dinero jajaj, a disfrutar de las cosas pequeñas de la vida, que quizás cuando estas mucho tiempo en el mismo lugar dejas de notarlo, pero como sabía que no era algo de todos los días para mí, lo disfruté a concho, porque a veces las cosas más bellas de la vida son gratis :3
Ah y cabe decir que después ya no me quería devolver, y que lloré mucho cuando me fueron a dejar al aeropuerto para venirme de nuevo a Chile. Aún los extraño a todos, pero siento que son una gran parte de mi vida :)

Saqué un montón de fotos, quizás haga otra entrada dedicada a eso. 
Eso es lo que puedo decir de mi intercambio, fue la mejor experiencia de la vida. Un viaje te marca :3
Gracias por leer, que tengan una buena noche <3
besos, xoxo





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